Y runrún, runrún, runrún....
De nuevo con lo mismo, yo no rompí la muñeca.
A mi abuela le encantaban las muñecas de porcelana. Decía que entre todas sus muñecas se encontraban aquellas que más se parecían a sus nietas. Así, recuerdo la pequeña pelirroja de pelo ensortijado y tez pálida; ó aquella morena con gesto altivo... y así hasta encontrarnos a todas. La que se parecía a mí quizá no era la más bonita pero mi abuela me contó que cuando vió la boca sonriente de la muñeca y sus ojos expresivos le recordó de inmediato a su Paloma.
Las muñecas eran preciosas, las peinábamos, eso sí, con muchísimo cuidado precisamente para evitar el desastre que luego ocurrió. Las mimábamos, las besábamos, las protegíamos y decíamos que cuando fuéramos mayores serían un tesoro de infancia.
Pero un día una mi muñeca se rompió. Nadie hizo drama, mi abuela simplemente la recogió y la puso sobre una mesita forrada. A mí me se me rompió el corazón en los mismos pedazos en que se había roto ella. Sin llorar demasiado, sollozando más bien, toqué los pedazos e identifiqué los ojos intactos sobre la porcelana, se habían separado pero estaban de una pieza, los podía girar y darles aspecto triste, que es como se podía calificar aquel momento. Miré sus manitas, que habían perdido las manos de alguna de nosotras cuando la fueron a coger y resbaló... pero faltaba la boca, sí, sí, la sonrisa... y... ¿dónde está? preguntaba y mi abuela me mirada mientras fumaba un cigarro... me agaché bajo la repisa y la encontré partida en dos... una sonrisa partida.... "la pegaré!" le dije a mi abuela y ella sólo movió la cabeza... y eso hice pero... no era lo mismo... había una fea fisura en su antes preciosa y feliz sonrisa... y sus ojos.... tampoco volverían a ser así de expresivos, ahora parecerían perdidos.... miré a mi abuela y le dije:
"me partieron la sonrisa buela"
"pero la volviste a pegar"
"pero no es lo mismo"
"ah, sí, eso suele ocurrir..."
"¿y...?"
"y pues nada... ó la tiras y ya encontrarás otra ó..."
"o qué?"
"o... la recompones, la vuelve a poner en la repisa y la contemplas hasta que te mueras con todas su fisuras y sintiéndote triste porque se rompió y nunca volvió a tener su sonrisa... ni sus ojos..."
Ya falta poquito..... una semana como mucho y podré cerrar el blog...